
En los últimos días hemos sido testigos de dos noticias relacionadas con el oso, que debido al tamaño de este animal, siempre llaman la atención.
Un oso ha sido atropellado en la autovía A6 por un camión, lo que ha provocado su muerte y en la Vall DÁran otro oso atacaba aun cazador.
Los osos que nos podemos encontrar en la Vall DÁran son de origen esloveno e introducidos por Francia ya que los osos ibéricos en esta zona se extinguieron hace décadas, el número de estos oscila entre 12 ó 15. Sin embargo los osos que habitan en la Cordillera Cantábrica si que son autóctonos y están divididos en dos zonas, una zona entre Asturias, norte de León y Galicia en la cuál hay sobre 100 y otra zona entre Palencia, Cantabria y Asturias en la cuál nos encontramos sobre 30.
Existen planes de recuperación para diferentes especies de osos, pero surgen problemas para llevarlos a cabo. El problema más grave es que hoy en día ya no existe tantas zonas boscosas como hace años y por lo tanto, el oso tiene que entrar en contacto con la forma de vida humana, entendiendo por esto, carreteras, ferrocarriles,... que reducen mucho la expansión de este animal. Y por otro lado, nos encontramos con el rechazo de la población rural que se siente atacada o amenazada al tener que convivir con este.
Cuando la población de osos aumenta, que es el caso de la Cordillera Cantábrica, algunos osos se desplazan para buscar nuevas zonas donde poder vivir con el consiguiente peligro de morir atropellados o de cruzarse con personas a su paso.
Cabe comentar, que un oso no suele atacar a un humano y una norma básica si nos encontramos con uno en nuestro camino es mantenerse lo más quieto posible y no gritar ni hacer movimientos bruscos. Podemos pensar que el cazador de la Vall DÁran no ha seguido estas normas básicas posiblemente por desconocimiento de ellas.
Sabemos también que se ha creado una alarma desmesurada entorno a este ataque, ya que, solo se conoce este ataque a un hombre en muchos años de convivencia entre poblaciones de osos y de humanos, y que la intención del oso no era otra que escapar, ya que de haber querido matar al cazador es seguro que no estaría vivo.
Por último decir, que es responsabilidad de la administración llegar a una situación en la cuál podamos seguir disfrutando de poder ver estos animales en nuestros bosques y que eso no conlleve un peligro para las poblaciones de humanos anexas.
En el siguiente enlace podemos saber y descubrir más datos de un animal en peligro de extinción.
Baloncesto
Hace 13 años
0 comentarios:
Publicar un comentario